domingo, 20 de diciembre de 2015

Vito Meza:"Todos los días trabajo, para llegar donde quiero"

Foto Gabriel Blanco

Miguel Andrés Santana – Prensa Centro Hispano de Aragua
Fotos: Gabriel Blanco – Prensa Centro Hispano de Aragua

Hubo un punto del presente en el que Vito Meza dejó de ser niño para transformarse en hombre, y dicha metamorfosis emprendió con los sueños que se esconden detrás del balón. Intocables, como las ilusiones del guerrero que en cancha luce su larga cabellera amarilla, una pegada dorada hace que quienes le siguen de cerca froten sus manos pensando en volar con dirección al Viejo Continente. 


Sus raíces italianas dan una pista del porqué juega de manera férrea, sin dar pelota alguna por perdida. Parte de su formación está ligada a la historia contemporánea del Aragua Fútbol Club, pero fue Centro Hispano el equipo cuya camisa le vio explotar hasta convertirse en figura indiscutible.

 Con 17 años, perfectamente podría ser un elemento clave del medio sector Sub.18, pero ha sido tanta su proyección que se codea con elementos de Tercera División y ya tiene los días contados en el club social aragüeño, porque un inminente adiós se acerca para verle crecer como una estrella que se pierde a lo infinito. Ese momento está cerca y mientras tanto, disfruta de su actualidad.

Dos goles en la categoría de bronce del Fútbol Nacional, tres asistencias y 14 partidos disputados en condición de juvenil titular son los avales que certifican su graduación como profesional del balompié. 

Él transpira gotas saladas cada vez que se cumplen 90 minutos y aspira ser parte importante de aquella generación talentosa nacida en los 90. Cree en sí mismo y no desiste, porque insiste, persiste y se resiste ante los grandes retos que una vida sorpresiva exhibe.

 Con la almohada de fiel compañera, sueña que es acreedor del dorsal 10 en Marsella, donde le aplauden cuando cobra una pelota parada con destino al grito de alegría que genera la explosión de una anotación. Es un visionario del deporte, pero sabe que para sentarse al trono es necesario sudar con entrega.

“Este año ha sido muy especial para mí porque cumplí un objetivo muy importante y eso ha permitido que se abran varias puertas. Disputar todo el Torneo de Promoción y Permanencia con Centro Hispano me permitió mostrarme ante rivales de peso e hizo que naciera interés por parte de otros clubes que compiten a niveles más altos, pero me siento tranquilo, porque más allá que se concrete algo, aún queda tiempo para mejorar”, manifestó el volante ofensivo como parte de la introducción a su declaración.

Labrar para cumplir una meta trazada desde aquellos primeros encuentros con la esférica le permite entender que el éxito es consecuencia del arduo esfuerzo. Vito, que a simple vista parece un adolescente más, muestra un carácter acorde al momento y sobre el césped denota irreverencia a lo común. 

Su explosividad en cada partida, como cometa que quiere impactar con el arco, da sentido al accionar de un joven que hace mucho más de lo que dice. Solo el tiempo dirá dónde estará, pero pareciera que su futuro depara grandes cosas. 

“Todos los días trabajo para llegar a donde quiero y si en algún momento recibo una oportunidad grande, no la desaprovecharé, como no he desaprovechado ninguna ocasión cuando me permiten mostrar cuán capaz puedo ser de cumplir las peticiones de mi entrenador. He aprendido muchas cosas de mis compañeros en cada práctica, porque en este deporte debes actualizarte constantemente, pues todo cambia rápidamente. Busco siempre aprovechar los momentos y ser incisivo”, agregó el mediocampista.

Meza, el apellido protagónico, baraja opciones sobre la mesa y piensa con calma, sin apresurarse en la toma de decisiones, del mismo modo como en el campo. De su botín nace la conexión mortífera que ve en su culminación a las botas de compañeros quienes en ataque son letales. 

Vito no parará de trabajar, porque cumplir su cometido a corto plazo está a la vuelta de la esquina, desde el punto de tiro hasta un arco a vulnerar. Cuando da seis pasos hacia atrás no es para retroceder, sino en la preparación de un impulso con destino a festejar. 

El niño que corre detrás de la pelota abrió pasó al dueño de momentos de colección, porque el hábil manejador de ahora se dice listo para la acción. Un reloj indetenible hará su trabajo. Un sueño a la conquista será pura realidad.